Bachillerato Selectividad

Yerma

Federico García Lorca · Estreno: 29 de diciembre de 1934 · Teatro Español, Madrid · Poema trágico

Autor
García Lorca
Estreno
1934
Género
Teatro
Estructura
3 actos, 6 cuadros
Escenario
España rural
Trilogía
Rural (2ª obra)

Resumen rápido de Yerma

Yerma cuenta la historia de una joven casada con Juan que desea desesperadamente ser madre sin conseguirlo. A lo largo de varios años de matrimonio, su obsesión por tener un hijo crece mientras su marido se muestra cada vez más frío e indiferente, más preocupado por sus tierras y su reputación que por los deseos de su esposa. La desesperación de Yerma la lleva a buscar remedios populares y consejos de otras mujeres, hasta que en una romería dedicada a la fecundidad, Juan le confiesa que nunca quiso tener hijos. Presa de la rabia y la desesperación acumuladas, Yerma lo estrangula, poniendo fin así también a su propia esperanza de ser madre.

Federico García Lorca estrenó Yerma el 29 de diciembre de 1934 en el Teatro Español de Madrid, con Margarita Xirgu en el papel principal. La obra, subtitulada «poema trágico en tres actos y seis cuadros», es la segunda pieza de la llamada trilogía rural de Lorca, junto a Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba, y es una de las obras más representativas del teatro poético de la Generación del 27.

Su protagonista, Yerma, da nombre a la obra porque su propio nombre coincide con la palabra que designa una tierra seca e incapaz de dar fruto, un símbolo que anticipa todo su destino trágico. Frente a ella, Juan, su marido, representa la frialdad, el conformismo y la prioridad del trabajo y la reputación social por encima del deseo y el afecto.

Resumen completo de Yerma explicado

Estructura de la obra

Yerma se divide en tres actos, cada uno formado por dos cuadros, lo que da un total de seis cuadros. La obra avanza a saltos temporales: entre el primer y el tercer acto transcurren varios años de matrimonio sin hijos, un recurso que permite mostrar el progresivo deterioro emocional de Yerma. Conocer bien esta estructura en tres actos es importante porque cada uno marca una etapa distinta en la desesperación de la protagonista.

ActoQué ocurreTonoRelevancia en examen
Primer acto
Dos años de casados
La esperanza y la primera inquietudPlanteamiento Yerma expresa a Juan su deseo de tener un hijo. Él lo recibe con indiferencia, más centrado en sus tierras. Yerma conversa con su amiga María, embarazada, y siente los primeros signos de envidia y desasosiego. Aparece Víctor, un pastor por el que siente una atracción reprimida. Alta. Presenta el matrimonio sin pasión y la aparición del deseo de maternidad como obsesión.
Segundo acto
Tres y cinco años de casados
La obsesión y la presión socialNudo Han pasado varios años y Yerma sigue sin hijos. Las lavanderas comentan su situación, alimentando el juicio social. Yerma acude a una vieja del campo y después a Dolores, la conjuradora, en busca de remedios. Víctor se despide del pueblo, alejando definitivamente esa posibilidad de vida distinta. Muy alta. Aquí se construyen la presión social, la soledad de Yerma y la partida de Víctor.
Tercer acto
Desenlace
El conjuro, la romería y la tragediaDesenlace Yerma participa en un conjuro nocturno en el cementerio con Dolores. Juan la acusa de deshonrarlo con su comportamiento. Finalmente, en una romería dedicada a la fecundidad, Juan confiesa que nunca quiso hijos; Yerma, desesperada, lo estrangula. Máxima. Aquí se resuelve el conflicto central y se cierra el sentido trágico de la obra.

El matrimonio sin hijos y las primeras dudas

Yerma y Juan llevan dos años casados y no han tenido hijos. Juan acepta esta situación con una indiferencia que a Yerma le resulta cada vez más dolorosa: él está mucho más pendiente de sus campos, su ganado y el aumento de su patrimonio que del deseo de su esposa de formar una familia. Yerma se lo hace saber, pero Juan resta importancia al asunto y le pide paciencia. Yerma busca consuelo en su amiga María, que acaba de quedarse embarazada, aunque la propia felicidad de María termina por acentuar la envidia y la angustia de Yerma. En este primer acto aparece también Víctor, un pastor con quien Yerma mantuvo en el pasado una atracción nunca declarada abiertamente, y que ahora vuelve a cruzarse en su camino.

El paso del tiempo, la presión social y la partida de Víctor

La obra avanza varios años: ya son tres, y después cinco, los años de matrimonio sin hijos. La comunidad empieza a murmurar sobre la situación de Yerma, y unas lavanderas comentan abiertamente su caso mientras lavan la ropa, un recurso coral que Lorca utiliza para mostrar el peso del juicio social sobre las mujeres sin hijos. Yerma, cada vez más desesperada, habla con una anciana del campo que tiene nueve hijos, y más adelante recurre a Dolores, conocida como «la conjuradora», que organiza junto a otras mujeres oraciones y ritos nocturnos en el cementerio para propiciar la fecundidad. En este mismo acto, Víctor se despide del pueblo tras vender su rebaño a Juan, y se marcha definitivamente, llevándose consigo la posibilidad de la vida distinta, más apasionada, que Yerma nunca llegó a vivir.

Las cuñadas, la Vieja pagana y el peso de la honra

A lo largo de la obra, las dos hermanas de Juan se instalan en la casa para vigilar la conducta de Yerma y proteger la honra familiar, actuando casi como una prolongación silenciosa de la autoridad de Juan. Frente a ellas aparece la llamada Vieja pagana, una mujer que ha vivido con libertad al margen de las normas sociales y que aconseja a Yerma que busque a otro hombre para lograr su deseo de ser madre. Yerma, sin embargo, se niega en todo momento a mancillar su honra, atrapada entre el deseo de maternidad y un sentido moral muy arraigado que no le permite buscar esa salida.

El conjuro final, la romería y la tragedia

Yerma acude a una sesión de conjuro organizada por Dolores en el cementerio, en un último intento desesperado por quedarse embarazada. Poco después, Yerma participa en una romería popular dedicada a un santo de la fecundidad, a la que acuden numerosas mujeres del pueblo con la misma esperanza. Allí, Juan encuentra a Yerma y, tras escuchar su conversación con la Vieja pagana, le confiesa abiertamente que él nunca ha querido tener hijos y que prefiere la vida tal y como está, sin descendencia. Cuando Yerma le pregunta qué es entonces lo que busca de ella, Juan responde que la busca a ella misma, y trata de abrazarla y besarla. Yerma, desbordada por años de frustración, silencio y desesperanza acumulada, lanza un grito y lo estrangula. Juan muere, y Yerma, consciente de que con esa muerte desaparece también su última posibilidad de ser madre, exclama que ha matado a su propio hijo, cerrando la obra con esta imagen trágica y desoladora.

Personajes principales de Yerma

Yerma
Protagonista / La maternidad frustrada
Joven casada con Juan que desea con desesperación creciente convertirse en madre. Su nombre, que coincide con la palabra que designa una tierra seca e infértil, anticipa su destino. Es una mujer digna y de fuerte sentido del honor, incapaz de traicionar sus principios pese a su angustia, lo que convierte su desesperación en una fuerza cada vez más destructiva.
Evolución: esperanza inicial → angustia creciente → desesperación → violencia trágica final
Juan
Marido de Yerma / La frialdad y el conformismo
Labrador trabajador y prudente, mucho más preocupado por sus tierras, su ganado y su reputación que por el deseo de paternidad de su esposa. No maltrata a Yerma abiertamente, pero su indiferencia emocional y su negativa final a tener hijos resultan, a su manera, tan destructivas como cualquier violencia explícita.
Representa: el matrimonio sin pasión y la prioridad del trabajo y la honra sobre el afecto
Víctor
Pastor / La pasión no vivida
Antiguo pretendiente de Yerma antes de su matrimonio, por quien ella siente una atracción nunca declarada abiertamente. Representa la vitalidad y la pasión que la vida junto a Juan le niega. Su marcha definitiva del pueblo, tras vender su rebaño a Juan, cierra para siempre esa posibilidad de una vida distinta para Yerma.
Representa: el amor y la vitalidad que Yerma nunca llegó a vivir
María
Amiga de Yerma / El contraste de la maternidad
Amiga de Yerma que se queda embarazada al poco de casarse y tiene un hijo sin dificultad. Su felicidad, aunque sincera y sin malicia, funciona como un espejo doloroso frente a la esterilidad de Yerma, recordándole constantemente lo que ella no consigue alcanzar.
Representa: el destino opuesto al de Yerma, la maternidad lograda sin esfuerzo
Dolores, la conjuradora
Curandera popular / La fe en lo sobrenatural
Mujer del pueblo que organiza junto a otras vecinas oraciones y ritos nocturnos en el cementerio para propiciar la fecundidad de las mujeres que, como Yerma, no logran quedarse embarazadas. Representa la persistencia de creencias populares y mágico-religiosas frente a la impotencia de la medicina o la razón para resolver el sufrimiento de Yerma.
Representa: la última esperanza mágica de Yerma antes del desenlace trágico
La Vieja pagana
Voz alternativa / La transgresión de las normas
Mujer que ha vivido con libertad al margen de las convenciones sociales y que aconseja a Yerma que busque a otro hombre para lograr su deseo de maternidad, sin importarle las normas de honor. Representa un camino posible que Yerma podría tomar para escapar de su tragedia, pero que su propio sentido moral le impide seguir.
Representa: la alternativa transgresora que Yerma rechaza por fidelidad a su honor
Conviene no olvidar a las hermanas de Juan, que se instalan en la casa para vigilar la conducta de Yerma y proteger la honra familiar. Su presencia silenciosa y controladora funciona casi como un anticipo de lo que sería el futuro de Yerma si decidiera resignarse a no tener hijos: una vida reducida al silencio y a la vigilancia social, sin voz propia dentro de su comunidad.

Temas principales de Yerma

La maternidad frustrada y la esterilidad
Es el tema central de la obra y el que más se pregunta en examen. El deseo de Yerma de ser madre se convierte en una obsesión que define y consume por completo su existencia. Lorca deja deliberadamente ambigua la causa real de esa esterilidad: no queda claro si se trata de un problema físico o si está relacionada con la frialdad y la falta de verdadera intimidad en su matrimonio con Juan, lo que convierte la esterilidad en algo tan simbólico como biológico.
El propio nombre de la protagonista, ligado a la tierra seca e infértil, resume este tema desde el título de la obra.
El honor y la represión social de la mujer
Yerma vive atrapada entre su deseo de ser madre y un rígido código de honor que le impide buscar esa maternidad fuera de su matrimonio, aunque se lo propongan personajes como la Vieja pagana. Las hermanas de Juan, encargadas de vigilar su comportamiento, y los comentarios constantes de las lavanderas del pueblo muestran el peso asfixiante de la presión social sobre las mujeres de la España rural de la época.
La vigilancia de las cuñadas y los rumores de las lavanderas reflejan el control social sobre el cuerpo y la conducta de la mujer.
El matrimonio sin amor y la incomunicación
La relación entre Yerma y Juan está marcada desde el principio por la falta de pasión y de verdadera comunicación emocional. Juan valora su matrimonio en términos prácticos y económicos, mientras que Yerma necesita un vínculo afectivo profundo que nunca llega a producirse. Esta incomunicación progresiva es la que finalmente estalla en la violencia del desenlace.
La confesión final de Juan, admitiendo que nunca quiso hijos, revela hasta qué punto ambos vivían el matrimonio de forma completamente distinta.
La fatalidad y la tragedia clásica
Lorca subtitula la obra «poema trágico», una etiqueta que remite directamente a la tragedia clásica griega: un destino que parece ineludible, una protagonista atrapada entre sus deseos y las normas sociales, y un desenlace violento que resulta, a la vez, sorprendente y anunciado desde el principio de la obra. Elementos corales, como las canciones de las lavanderas o de la romería, refuerzan esta atmósfera de fatalidad colectiva.
El propio subtítulo de la obra, «poema trágico», anticipa este desenlace fatal ya desde la primera página.
Naturaleza, fertilidad y sequía
A lo largo de la obra, Lorca utiliza constantemente imágenes de la naturaleza —la tierra seca o fértil, el agua, los animales que sí procrean— para expresar de forma simbólica el drama interior de Yerma. La fertilidad de la naturaleza, que otros personajes dan por hecha, contrasta dolorosamente con la esterilidad de la protagonista, reforzando la identificación entre su cuerpo y la tierra yerma que da nombre a la obra.
Las canciones y nanas que Yerma dedica a un hijo que no tiene son una de las expresiones más líricas de este tema.

Contexto histórico y literario de Yerma

La trilogía rural de Lorca
Yerma es la segunda de las tres tragedias rurales de Federico García Lorca, junto a Bodas de sangre (1932) y La casa de Bernarda Alba (1936). Las tres comparten un mismo escenario, la España rural tradicional, y una misma preocupación central: la represión del deseo femenino por parte de una sociedad rígida y conservadora.
La Generación del 27 y el teatro poético
Lorca forma parte de la Generación del 27, un grupo de poetas y dramaturgos que combinó la tradición popular española con las vanguardias europeas. En Yerma, esta influencia se aprecia en el uso del verso, las canciones populares y un simbolismo muy elaborado, propios del llamado teatro poético.
La mujer en la España de los años treinta
Lorca escribe Yerma en un momento en que las mujeres españolas empezaban a lograr más derechos y libertades, en el contexto de la Segunda República, aunque esta transformación social encontraba una fuerte oposición en los sectores más conservadores del país, especialmente en el ámbito rural.
La tragedia clásica y el folclore andaluz
Yerma combina la estructura y la fatalidad de la tragedia clásica griega con elementos del folclore popular andaluz, como las canciones de lavanderas o los ritos de fecundidad de la romería, integrando así la tradición culta y la tradición popular en un mismo lenguaje dramático.
Un dato fundamental para los exámenes: Yerma se estrenó el 29 de diciembre de 1934 en el Teatro Español de Madrid, protagonizada por la actriz Margarita Xirgu, gran amiga y colaboradora habitual de Lorca. El estreno provocó cierto escándalo entre los sectores más conservadores por su crítica, apenas velada, a la presión social sobre la maternidad y al matrimonio tradicional.

Simbolismo y recursos literarios en Yerma

El nombre «Yerma» — la tierra que no da fruto
El nombre de la protagonista coincide con la palabra que designa una tierra seca e improductiva, incapaz de dar fruto. Este nombre no es casual: anticipa desde el propio título el destino de la protagonista y convierte su esterilidad personal en un símbolo que se extiende a toda la obra.
Símbolo que da título a la obra — imprescindible
El agua y la tierra seca — fertilidad frente a esterilidad
A lo largo de la obra, el agua aparece asociada a la vida y la fecundidad, mientras que la tierra seca representa la esterilidad y la frustración. Yerma aparece en varias escenas cargando cántaros de agua, una imagen que subraya, por contraste, su propia incapacidad para «dar fruto».
Recurso muy citado en comentarios sobre el simbolismo de la naturaleza
La romería de la fecundidad — el rito colectivo
La romería final, dedicada a un santo de la fecundidad, reúne a numerosas mujeres del pueblo con la misma esperanza que Yerma, mostrando que su drama individual es en realidad un drama social compartido por muchas mujeres de su época. Es también el escenario elegido por Lorca para el desenlace trágico de la obra.
Escenario del clímax y desenlace de la obra
Las canciones y nanas — el deseo hecho poesía
Yerma canta nanas y canciones dedicadas a un hijo que no existe, un recurso lírico muy característico del teatro poético de Lorca que expresa, mejor que cualquier diálogo, la intensidad de su deseo frustrado de maternidad.
Recurso lírico característico del teatro poético de Lorca
El estrangulamiento final — la destrucción de la esperanza
El asesinato de Juan no es solo el final de un matrimonio: al matar a la única persona con quien Yerma podría haber tenido un hijo, ella misma destruye también su última posibilidad de ser madre. Por eso, en sus propias palabras finales, siente que ha matado a su propio hijo.
Desenlace de la obra — pregunta obligada en cualquier examen

Yerma frente a María: dos destinos de mujer

Yerma vs. María — dos caminos opuestos dentro de una misma sociedad
Yerma María
No consigue quedarse embarazada, pese a desearlo con desesperación.
Se queda embarazada con facilidad, casi sin buscarlo.
Vive un matrimonio frío, sin verdadera comunicación emocional.
Vive su maternidad con naturalidad y cierta ingenuidad feliz.
Su valor social se pone en duda por no tener hijos.
Es aceptada plenamente por la comunidad gracias a su maternidad.
Yerma y María representan dos destinos posibles dentro de la misma sociedad rural: uno valorado y aceptado, el otro cuestionado y compadecido. Su amistad, sincera pero cargada de dolor para Yerma, muestra que la obra no plantea a la maternidad como una elección personal, sino como un mandato social que mide el valor de las mujeres de la época.

Cómo aprobar el examen de Yerma sin leer la obra completa

Yerma no exige memorizar los seis cuadros al detalle: lo imprescindible es entender bien la evolución de Yerma a lo largo de los tres actos, los personajes que representan sus dos caminos posibles —Juan y la resignación, o Víctor y la Vieja pagana y la transgresión— y el sentido completo del desenlace final en la romería.

El tema más preguntado, con diferencia, es la maternidad frustrada como obsesión y como mandato social. Si sabes explicar por qué Lorca deja ambigua la causa de la esterilidad de Yerma, y relacionarla con la frialdad de su matrimonio, tienes ya una respuesta de nivel alto.

También conviene dominar el contexto: la trilogía rural de Lorca, la Generación del 27, el estreno de 1934 con Margarita Xirgu y la situación de la mujer en la España de los años treinta. Explicar bien el desenlace —por qué Yerma mata a Juan y qué significa su frase final sobre haber matado a su propio hijo— es fundamental para demostrar que se conoce en profundidad el sentido trágico de la obra.

Lo que más valoran los profesores en Yerma: que el alumno entienda que la obra no juzga moralmente a Yerma como una asesina sin más, sino que construye con cuidado una lógica trágica de desesperación acumulada. Las mejores respuestas de examen son las que explican el final como la culminación inevitable de años de frustración, y no como un acto aislado o incomprensible.

Ideas clave de Yerma que debes recordar

1934
Estreno de la obra el 29 de diciembre, en el Teatro Español de Madrid.
García Lorca
Autor perteneciente a la Generación del 27; teatro poético.
Yerma
Protagonista; su nombre alude a la tierra seca e infértil.
Juan
Marido de Yerma; frío, conformista, no desea tener hijos.
Víctor
Pastor; representa la pasión y la vida que Yerma no vivió.
María
Amiga de Yerma; contraste de una maternidad lograda.
Dolores
La conjuradora; organiza ritos de fecundidad en el cementerio.
Vieja pagana
Aconseja a Yerma romper las normas sociales; ella se niega.
La romería
Escenario del desenlace: rito popular dedicado a la fecundidad.
Final trágico
Yerma estrangula a Juan tras su confesión de no querer hijos.
Trilogía rural
Junto a Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba.
Estructura
Poema trágico en 3 actos y 6 cuadros.

Respuestas modelo para el examen de Yerma

Respuesta modeloNivel: Bachillerato / Selectividad
¿Cuál es el tema principal de Yerma? Analízalo con ejemplos.

El tema central de Yerma es la maternidad frustrada, convertida en una obsesión que consume por completo la vida de la protagonista. Desde el primer acto, Yerma expresa a Juan su deseo de tener un hijo, un deseo que su marido recibe con una indiferencia que se irá agravando a lo largo de los años. Lorca deja deliberadamente ambigua la causa de esa esterilidad, sugiriendo que puede estar tan relacionada con un problema físico como con la frialdad afectiva y la falta de verdadera intimidad en el matrimonio.

Este deseo de maternidad no es solo personal, sino también social: en la España rural que retrata la obra, el valor de una mujer se mide en gran medida por su capacidad de tener hijos, como muestran los comentarios de las lavanderas o la felicidad de su amiga María, que se convierte en un doloroso espejo para Yerma. La protagonista busca entonces remedios populares y ritos de fecundidad, en un intento desesperado por cumplir ese mandato social que ella misma ha interiorizado como parte esencial de su identidad.

El desenlace final, en el que Yerma mata a Juan tras su confesión de no haber querido nunca tener hijos, culmina este tema de la forma más trágica posible: al destruir a la única persona con la que podría haber sido madre, Yerma extingue también, con sus propias manos, su última esperanza, cerrando así el círculo entre deseo, frustración y destrucción que recorre toda la obra.

Respuesta modeloNivel: Bachillerato / Selectividad
Analiza la evolución de la relación entre Yerma y Juan a lo largo de la obra.

Al comienzo de la obra, Yerma y Juan llevan dos años de matrimonio sin hijos, una situación que Juan acepta con relativa calma, mucho más centrado en sus tierras y su ganado que en el deseo de paternidad de su esposa. Esta diferencia de prioridades, presente desde el principio, es la semilla de todo el conflicto posterior: mientras Yerma vive la falta de hijos como una herida íntima y creciente, Juan la vive como un asunto secundario frente a su trabajo y su reputación.

A medida que pasan los años —tres, luego cinco de matrimonio—, la distancia emocional entre ambos se agranda. Juan se muestra cada vez más preocupado por el comportamiento y la honra de Yerma que por sus verdaderos sentimientos, y llega incluso a instalar a sus propias hermanas en la casa para vigilarla. Esta desconfianza, unida a la frialdad constante de Juan, deja a Yerma cada vez más sola en su angustia, sin ningún apoyo real por parte de su marido.

La relación llega a su punto de ruptura definitiva en la romería final, cuando Juan confiesa abiertamente que nunca ha querido tener hijos y que busca en Yerma únicamente su compañía, no la maternidad que ella tanto desea. Esta confesión revela que ambos han vivido el matrimonio de forma completamente distinta durante todos esos años, y es precisamente esa revelación final la que desencadena la reacción violenta de Yerma y el trágico desenlace de la obra.

Respuesta modeloNivel: Bachillerato / Selectividad
¿Qué relación tiene Yerma con la tragedia clásica y con el contexto social de la mujer en la España de los años treinta?

Federico García Lorca subtitula Yerma «poema trágico en tres actos y seis cuadros», una etiqueta que remite directamente a la tragedia clásica griega: una protagonista atrapada entre su deseo y las normas sociales que la rodean, un destino que parece ineludible desde el principio, y un desenlace violento que resulta, al mismo tiempo, sorprendente y anunciado. Elementos corales, como las canciones de las lavanderas o los cantos de la romería final, refuerzan esta atmósfera de fatalidad compartida, muy característica del teatro trágico clásico.

Esta dimensión trágica se combina con una crítica social muy precisa del papel de la mujer en la España rural de los años treinta, un periodo, el de la Segunda República, en el que las mujeres empezaban a lograr más derechos y libertades, aunque esa transformación encontraba una fuerte resistencia en los sectores más conservadores del país, especialmente en el ámbito rural que retrata la obra.

Yerma muestra cómo el valor social de una mujer se medía, en gran parte, por su capacidad de ser madre, y cómo esa presión, unida a un rígido código de honor, dejaba a las mujeres con muy pocas salidas posibles: la resignación silenciosa, como la de las cuñadas de Juan, o la transgresión abierta de las normas, como la que propone la Vieja pagana. Yerma, incapaz de aceptar ninguna de las dos opciones sin traicionar su propia identidad, termina protagonizando un desenlace trágico que resume, en clave individual, un conflicto profundamente social.

Preguntas frecuentes sobre Yerma — tipo examen

Haz clic en cada pregunta para ver la respuesta desarrollada.

Errores comunes al estudiar Yerma

1
Juzgar a Yerma simplemente como una asesina, sin explicar la lógica trágica de desesperación acumulada durante años que construye Lorca a lo largo de toda la obra.
Corrección: explica siempre el final como la culminación de un proceso de frustración progresiva, no como un acto aislado e incomprensible.
2
No saber situar la obra dentro de la trilogía rural de Lorca, olvidando su relación con Bodas de sangre y La casa de Bernarda Alba.
Corrección: menciona siempre que Yerma es la segunda obra de la trilogía rural al hablar del contexto de la obra.
3
Confundir a Víctor con el marido de Yerma. El marido es Juan; Víctor es el pastor por quien Yerma sintió atracción antes de casarse y que representa la pasión que su matrimonio le niega.
Corrección: repasa bien la diferencia de papel entre Juan (marido) y Víctor (amor no vivido) antes del examen.
4
No mencionar la ambigüedad sobre la causa real de la esterilidad de Yerma, afirmando sin matices que el problema es únicamente físico o únicamente emocional.
Corrección: explica que Lorca deja la causa deliberadamente abierta, entre lo biológico y la frialdad del matrimonio.
5
Reducir la obra a un simple drama de pareja, sin conectar la historia de Yerma con la crítica social más amplia sobre la presión a la maternidad en la España rural de la época.
Corrección: incluye siempre la dimensión social de la obra, no solo el conflicto personal entre Yerma y Juan.
6
Olvidar el papel de las cuñadas y de la Vieja pagana como dos caminos opuestos que se le ofrecen a Yerma: la resignación silenciosa o la transgresión de las normas sociales.
Corrección: menciona siempre estos dos personajes como representación de los caminos posibles que Yerma finalmente rechaza.
7
Llamar «novela» a la obra o no conocer bien su estructura en tres actos y seis cuadros, un dato básico que suele preguntarse en examen.
Corrección: recuerda siempre que Yerma es una obra de teatro, un «poema trágico» en tres actos y seis cuadros.