Bachillerato
Selectividad
La Regenta
Leopoldo Alas, «Clarín» · 1884-1885 · Novela realista / naturalista
Publicación
1884-1885 (2 volúmenes)
Autor
Leopoldo Alas, «Clarín»
Estructura
30 capítulos, 2 partes
Género
Novela realista-naturalista
Ambientación
Vetusta (Oviedo ficcionado), h. 1880
Corriente
Realismo español
La Regenta cuenta la historia de Ana Ozores, una mujer joven, inteligente y sensible, casada con un hombre mucho mayor que ella, el ex regente Víctor Quintanar, en la ciudad ficticia de Vetusta —trasunto literario de Oviedo—. Atrapada entre el tedio de un matrimonio sin pasión y la hipocresía asfixiante de la sociedad provinciana, Ana se convierte en el centro de un triángulo formado por dos hombres que la desean de forma muy distinta: Fermín de Pas, el ambicioso canon magistral de la catedral, que actúa como su confesor, y Álvaro Mesía, un seductor vanidoso y cacique local. La novela narra la lenta caída de Ana, atrapada entre el deseo reprimido, la religión entendida como poder y la doble moral de una sociedad que condena en las mujeres lo que tolera sin problema en los hombres.
Publicada en dos volúmenes, en 1884 y 1885, por Leopoldo Alas, más conocido por su seudónimo «Clarín», la novela es una de las cumbres del Realismo español del siglo XIX, con una influencia clara del Naturalismo francés de Émile Zola. Se la compara con frecuencia con Madame Bovary, de Gustave Flaubert, aunque su ambición y su complejidad la sitúan, junto a las grandes novelas de Benito Pérez Galdós, entre lo mejor de la narrativa española decimonónica.
Lo esencial para un examen es entender que la novela es, ante todo, un retrato despiadado de la sociedad provinciana española de la Restauración: la hipocresía religiosa, el aburrimiento de la vida de provincias y la falta de libertad real de las mujeres son los tres ejes que explican casi todo lo que le ocurre a Ana Ozores.
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Resumen completo explicado
Estructura de la obra
La Regenta tiene 30 capítulos repartidos en dos partes muy distintas en ritmo. La Parte I (15 capítulos) narra con una lentitud minuciosa solo tres días de la vida de Vetusta, deteniéndose en presentar con detalle a toda la sociedad de la ciudad. La Parte II (los otros 15 capítulos) acelera bruscamente el ritmo y narra cerca de tres años, precipitando la trama hacia su desenlace. Este contraste de ritmo es un dato que se pregunta con frecuencia en los exámenes.
| Bloque | Parte | Lo que ocurre | Relevancia en examen |
| I |
Parte IPresentación de Vetusta |
Se presenta la ciudad de Vetusta, la torre de la catedral, al Magistral Fermín de Pas y a Ana Ozores, casada con el mucho mayor Víctor Quintanar. Se retrata con detalle a toda la sociedad provinciana. |
Muy alta. Establece el ambiente, los personajes y la crítica social que recorre toda la novela. |
| II |
Parte IEl despertar del deseo |
Ana, insatisfecha con su matrimonio, empieza a sentirse atraída por la posibilidad de una vida distinta. Se estrecha su relación con Fermín de Pas como confesor y aparece el cortejo de Álvaro Mesía. |
Alta. Plantea el conflicto interior de Ana entre religión y deseo. |
| III |
Parte IIEl confesor y el seductor |
Fermín intenta ganar el alma —y el afecto— de Ana como director espiritual, mientras Álvaro Mesía la corteja con más determinación. Ana se debate entre ambos. |
Muy alta. Es el núcleo del triángulo, muy analizado en preguntas de personajes. |
| IV |
Parte IILa caída de Ana |
Ana termina cediendo a Álvaro Mesía y comienza con él una relación adúltera, alejándose definitivamente de la influencia de Fermín. |
Muy alta. Es el punto de inflexión de toda la trama. |
| V |
Parte IIEl descubrimiento y el duelo |
Víctor Quintanar descubre la infidelidad de Ana y reta a Álvaro Mesía a un duelo. Quintanar muere en el enfrentamiento. |
Alta. Consecuencia directa del adulterio y clave para entender el código de honor de la época. |
| VI |
FinalLa soledad de Ana |
Álvaro abandona Vetusta, Fermín rechaza a Ana con desprecio y la sociedad la condena al ostracismo. La novela termina con Ana desmayada en la catedral, besada en la boca por el joven acólito Celedonio. |
Muy alta. El final es una de las escenas más comentadas de toda la literatura española del XIX. |
Vetusta y la torre de la catedral: el poder que todo lo mira
La novela se abre con una imagen que resume su sentido: Fermín de Pas, el Magistral de la catedral, sube a la torre y contempla desde lo alto toda la ciudad de Vetusta, como quien observa un territorio que le pertenece. Esta escena inicial no es un simple recurso descriptivo: presenta a Vetusta como un espacio cerrado, vigilado y controlado, en el que la Iglesia —representada por Fermín— ejerce un poder que llega a todos los rincones de la vida privada de sus habitantes.
Vetusta, trasunto literario de Oviedo, funciona casi como un personaje colectivo a lo largo de toda la obra: sus habitantes viven pendientes de las apariencias, del chismorreo constante y de una moral religiosa que se predica mucho más de lo que se practica. Esa hipocresía social es el telón de fondo sobre el que se desarrolla toda la historia de Ana Ozores.
Ana Ozores: una mujer atrapada
Ana es huérfana desde niña, criada por unas tías con una educación rígida y represiva que despertó en ella, en lugar de sumisión, una imaginación desbordante y una sensibilidad extrema. Casada con Víctor Quintanar, un hombre mucho mayor más interesado en la caza y el teatro de aficionados que en su esposa, Ana vive un matrimonio sin pasión que la sume en un tedio profundo. Esa insatisfacción, unida a su educación religiosa, la lleva a buscar consuelo primero en el misticismo y después, cada vez con más fuerza, en el deseo de una vida distinta.
El triángulo: Fermín de Pas y Álvaro Mesía
Ana se convierte en el centro de un triángulo entre dos hombres que representan dos formas distintas de deseo. Fermín de Pas, su confesor, siente por ella una mezcla de dirección espiritual y deseo posesivo que él mismo no siempre es capaz de reconocer: quiere controlar su alma tanto como, en el fondo, desea su cuerpo. Álvaro Mesía, en cambio, es un donjuán vanidoso y cacique político de la ciudad, acostumbrado a conquistar por pura vanidad social, sin sentir nunca un afecto profundo por sus conquistas. Ana se debate entre ambos, incapaz de encontrar en ninguno de los dos el amor verdadero que busca.
La caída de Ana
Tras una larga resistencia interior, Ana termina cediendo al cortejo de Álvaro Mesía y comienza con él una relación adúltera. Esta decisión no debe leerse como un simple acto de debilidad moral: la novela deja claro que Ana llega a ese punto empujada por años de insatisfacción, soledad y represión, en una sociedad que nunca le ofreció una salida legítima a su necesidad de amor y de vida propia.
El duelo y la muerte de Quintanar
Cuando Víctor Quintanar descubre la infidelidad de su esposa, se ve obligado por el código de honor de la época a retar a Álvaro Mesía a un duelo, aunque él mismo apenas comprende ni comparte realmente esa lógica del honor. Quintanar muere en el enfrentamiento, víctima, más que de un amor traicionado, de unas convenciones sociales vacías que lo empujan a un sacrificio absurdo.
El desenlace: la soledad y el beso de Celedonio
Tras la muerte de Quintanar, Álvaro Mesía abandona Vetusta sin asumir ninguna responsabilidad, y Fermín de Pas, dolido y despechado por haber perdido a Ana frente a su rival, la rechaza con desprecio. La sociedad entera le da la espalda. La novela termina con una de las escenas más comentadas de la literatura española: Ana, desmayada y completamente sola en la catedral, es besada en la boca por Celedonio, un joven acólito afeminado al que ella siempre había tratado con desdén. Ese beso, humillante y grotesco, cierra la novela con una imagen de degradación total: la mujer que soñó con una vida de amor y grandeza termina abandonada por todos, incluso por la propia institución religiosa que decía protegerla.
♡
Ana Ozores («la Regenta»)
Protagonista
Mujer joven, inteligente y de gran sensibilidad, huérfana desde niña y educada de forma rígida por sus tías. Casada sin amor con Víctor Quintanar, vive atrapada entre el tedio conyugal, el misticismo religioso y el deseo de una vida más intensa. Su caída final es el resultado de años de represión y soledad, no un simple capricho.
Representa: la mujer atrapada por la sociedad provinciana, el deseo reprimido, la imposibilidad de la libertad femenina en el siglo XIX
⚖
Fermín de Pas
El Magistral
Canon magistral de la catedral de Vetusta, ambicioso e inteligente, dominado en lo personal por su madre, Doña Paula. Actúa como confesor y director espiritual de Ana, pero su afecto hacia ella mezcla de forma inconsciente la dirección religiosa con un deseo posesivo que jamás reconoce del todo. Su rechazo final hacia Ana está motivado por los celos.
Representa: la hipocresía religiosa, el poder eclesiástico, el deseo reprimido bajo la sotana
♥
Álvaro Mesía
Seductor / cacique local
Donjuán vanidoso y cacique político de Vetusta, acostumbrado a conquistar mujeres como quien colecciona trofeos sociales. Corteja a Ana con paciencia calculada hasta conseguir seducirla, pero la abandona sin remordimientos tras el duelo con Quintanar.
Representa: la vanidad y el vacío moral de la clase dirigente provinciana, la seducción como conquista social
♟
Víctor Quintanar
Marido de Ana
Antiguo regente, mucho mayor que Ana, más interesado en la caza, la esgrima y el teatro de aficionados que en su propia esposa. Amable pero ridículo, muere en un duelo defendiendo un honor que apenas comprende ni siente de verdad.
Representa: la vacuidad y el absurdo de los códigos de honor provincianos
◆
Doña Paula
Madre de Fermín
Mujer dominante y ambiciosa que ha dedicado su vida a impulsar la carrera eclesiástica de su hijo Fermín, controlando cada uno de sus movimientos. Su figura revela el trasfondo de poder e interés que se esconde detrás de la aparente vocación religiosa del Magistral.
Representa: la ambición disfrazada de virtud, el poder detrás del poder eclesiástico
♣
Petra
Criada de Ana
Sirvienta ambiciosa y manipuladora que participa activamente en las intrigas y los chismes de la casa. Es un buen ejemplo de cómo la hipocresía y el interés propio atraviesan todos los estratos sociales de Vetusta, no solo los más altos.
Representa: la intriga doméstica, la ambición social en las clases más bajas
También son relevantes Frígilis, el amigo naturalista de Quintanar y una de las pocas voces sensatas de la novela; Obdulia Fandiño y Visitación, representantes del chismorreo constante de la alta sociedad de Vetusta; don Cayetano, el canónigo bibliotecario; la marquesa de Vegallana, anfitriona de la vida social vetustense; y Celedonio, el joven acólito cuyo gesto final cierra la novela. En los exámenes se pregunta menos por ellos, pero conocerlos ayuda a entender el retrato colectivo de Vetusta.
La hipocresía social y religiosa de la burguesía provinciana
Vetusta es una ciudad que se presenta a sí misma como profundamente religiosa y virtuosa, pero que en realidad esconde una red constante de adulterios, ambiciones personales y chismorreo. Clarín retrata con una ironía muy afilada cómo la moral pública y la conducta privada de sus personajes casi nunca coinciden, empezando por el propio Magistral, encargado de guiar espiritualmente a los demás mientras persigue sus propios intereses.
Episodio clave: la escena inicial en la que Fermín de Pas observa Vetusta desde la torre de la catedral, como si fuera su propio territorio.
El deseo reprimido y la represión femenina
Ana Ozores es una mujer inteligente y apasionada a la que la sociedad de su tiempo no ofrece ningún cauce legítimo para expresar su deseo de amor y de vida propia. Su educación religiosa rígida, su matrimonio sin pasión y las estrictas normas sociales que rigen el comportamiento femenino la empujan, casi de forma inevitable, hacia el conflicto entre el misticismo y la pasión que protagoniza toda la novela.
Episodio clave: los años de insatisfacción de Ana en su matrimonio con Quintanar antes de ceder al cortejo de Álvaro Mesía.
El adulterio y la doble moral
Cuando Ana comete adulterio, la sociedad entera de Vetusta la condena sin piedad, mientras que Álvaro Mesía, verdadero responsable de la seducción, puede abandonar la ciudad sin sufrir ninguna consecuencia real. Esta desigualdad es el ejemplo más claro de la doble moral que Clarín denuncia a lo largo de toda la novela: lo que se castiga en una mujer se tolera, e incluso se admira, en un hombre.
Contraste clave: el destino de Ana, condenada al ostracismo, frente al de Álvaro, que se marcha sin consecuencias.
El tedio y la vida provinciana como cárcel
La palabra «vetustez» resume perfectamente el ambiente de la novela: una vida provinciana estancada, repetitiva y aburrida, en la que los días transcurren entre visitas sociales, chismes y rutinas sin sentido. Ese tedio explica en buena medida la deriva de Ana hacia el misticismo primero y hacia el adulterio después: ambos son, en el fondo, intentos desesperados de escapar de una existencia asfixiante.
Elemento clave: la extensísima y minuciosa Parte I, que dedica quince capítulos a retratar solo tres días de vida en Vetusta.
La religión como poder, no como fe
A través de Fermín de Pas, la novela critica una Iglesia más preocupada por el poder, el prestigio social y el control de las conciencias que por la fe auténtica. Fermín usa su papel de confesor para ejercer una influencia casi posesiva sobre Ana, y su reacción final de despecho, cuando ella lo abandona por Álvaro, demuestra que su interés nunca fue puramente espiritual.
Episodio clave: el rechazo despectivo de Fermín hacia Ana tras descubrir su relación con Álvaro Mesía.
El determinismo social
Siguiendo la influencia del Naturalismo francés de Zola, la novela sugiere que el destino de Ana está condicionado, más que por su propia voluntad, por su educación, su entorno social y las circunstancias que la rodean desde niña. Ana no elige libremente su caída: es empujada hacia ella por un ambiente que nunca le ofreció alternativas reales.
Idea clave: la educación represiva de la infancia de Ana como origen de buena parte de su conflicto adulto.
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Contexto histórico y literario
El Realismo y el Naturalismo español
La Regenta pertenece al Realismo español de finales del siglo XIX, con una influencia clara del Naturalismo francés de Émile Zola: el interés por el entorno social y la psicología detallada de los personajes como explicación de su comportamiento.
Vetusta, Oviedo ficcionado
Vetusta es la transposición literaria de Oviedo, la propia ciudad de Clarín, retratada con una mirada crítica y a menudo satírica hacia su sociedad provinciana, sus costumbres y sus instituciones.
La Restauración y el caciquismo
La novela se sitúa en la España de la Restauración borbónica, marcada por el caciquismo político —personificado en Álvaro Mesía— y por el enorme peso social de la Iglesia católica en la vida cotidiana.
Polémica y censura eclesiástica
La crítica hacia el clero contenida en la novela, especialmente a través del personaje de Fermín de Pas, generó una fuerte polémica en su época y le valió a Clarín la hostilidad de sectores católicos conservadores.
La Regenta se compara con frecuencia con Madame Bovary, de Gustave Flaubert: ambas novelas narran la historia de una mujer casada, insatisfecha con su matrimonio, que busca en el adulterio una vía de escape a una vida que siente asfixiante, y ambas terminan en tragedia. Sin embargo, la ambición social de Clarín —el retrato coral de toda una ciudad— y la complejidad psicológica de sus personajes hacen de La Regenta una obra propia, considerada junto a Fortunata y Jacinta, de Benito Pérez Galdós, una de las dos grandes novelas del Realismo español del siglo XIX.
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Simbolismo y recursos literarios
⚖
La torre de la catedral
Domina físicamente la ciudad de Vetusta y simboliza el poder omnipresente de la Iglesia sobre la vida de sus habitantes. Que sea precisamente Fermín de Pas quien contemple la ciudad desde ella, al principio de la novela, subraya la idea de una vigilancia moral y espiritual que todo lo abarca.
Símbolo central, casi siempre presente en preguntas de examen
♠
El sofá y los espacios domésticos de Ana
Los interiores en los que Ana pasa buena parte de su tiempo, especialmente el sofá donde sueña despierta, representan el tedio y la prisión doméstica en la que vive. Son espacios de espera y de ensoñación que reflejan la falta de vida propia de la protagonista.
Útil para hablar del tedio y la vida interior de Ana
♦
Vetusta como personaje colectivo
La ciudad entera funciona casi como un personaje más: observa, juzga y condena a Ana con la misma hipocresía que practica en privado. Vetusta representa la sociedad provinciana española de finales del XIX, cerrada sobre sí misma y aferrada a las apariencias.
Muy preguntado: la crítica social a través del espacio
☩
El confesionario
El espacio donde Ana se confiesa con Fermín de Pas es, en teoría, un lugar de guía espiritual, pero se convierte en la práctica en el escenario donde el Magistral ejerce su control emocional sobre ella. Simboliza cómo el poder religioso puede disfrazarse de cuidado espiritual.
Conecta religión y poder, tema recurrente en examen
♡
El beso de Celedonio (final)
El beso humillante que recibe Ana, desmayada en la catedral, de manos de un joven acólito al que siempre había despreciado, cierra la novela con una imagen de degradación total. Simboliza el desenlace de su caída: abandonada por los dos hombres que la desearon y rechazada por la sociedad entera.
Final muy comentado y muy preguntado en Selectividad
Vetusta: apariencia y realidad
La hipocresía social en la práctica
Lo que Vetusta aparenta
Lo que realmente esconde
Una sociedad profundamente religiosa y virtuosa.
→
Una red constante de adulterios, ambiciones y chismorreo.
Fermín de Pas es un guía espiritual desinteresado.
→
Busca el poder y siente un deseo posesivo hacia Ana.
Álvaro Mesía es un caballero galante y enamorado.
→
Solo busca la conquista de Ana como un trofeo social más.
El duelo de Quintanar defiende el honor por amor.
→
Obedece a un código social vacío que él mismo apenas comprende.
Esta distancia entre apariencia y realidad es el mecanismo central de la crítica social de Clarín: casi todos los personajes de Vetusta dicen defender unos valores que no practican.
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Cómo aprobar sin haber leído la obra completa
La Regenta es una novela extensa y de ritmo lento, sobre todo en su primera parte, pero para un examen no hace falta dominar cada capítulo. Lo imprescindible es conocer bien el triángulo entre Ana Ozores, Fermín de Pas y Álvaro Mesía, la diferencia de ritmo entre la Parte I (tres días) y la Parte II (tres años), el duelo y la muerte de Quintanar, y el significado del desenlace final.
El personaje de Ana es el más importante de cualquier examen. Debes ser capaz de explicar por qué llega al adulterio no como un simple capricho, sino como consecuencia de años de represión, tedio y falta de alternativas reales. Esa idea es la que distingue una respuesta completa de una superficial.
Los temas que más se preguntan son la hipocresía social y religiosa, la doble moral entre hombres y mujeres, y el símbolo de la torre de la catedral. Si relacionas siempre estos temas con episodios concretos de la novela, demuestras comprensión real y no solo memorización.
Lo que diferencia una buena respuesta de una mediocre es explicar el porqué. No basta con decir «Ana comete adulterio»: hay que explicar que llega a ese punto empujada por la represión y el tedio de su entorno. No basta con decir «la sociedad la condena»: hay que explicar que esa condena es injusta porque Álvaro Mesía, el verdadero seductor, se marcha sin ninguna consecuencia. Esa es la doble moral que Clarín denuncia.
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Ideas clave que debes recordar
1884-1885
Publicación en dos volúmenes de la novela de Leopoldo Alas, «Clarín».
Vetusta
Ciudad ficticia, trasunto literario de Oviedo. Funciona casi como un personaje colectivo.
Realismo-Naturalismo
Corriente literaria. Influencia clara de Émile Zola y comparación habitual con Flaubert.
Ana Ozores
Protagonista, «la Regenta». Atrapada entre religión, tedio y deseo reprimido.
Fermín de Pas
Magistral de la catedral. Confesor de Ana. Deseo posesivo disfrazado de dirección espiritual.
Álvaro Mesía
Seductor vanidoso y cacique local. Consigue y luego abandona a Ana.
Víctor Quintanar
Marido de Ana. Muere en duelo con Álvaro tras descubrir el adulterio.
Estructura
Parte I: solo 3 días, muy detallada. Parte II: unos 3 años, ritmo acelerado.
La torre de la catedral
Símbolo del poder omnipresente de la Iglesia sobre Vetusta.
Final
Ana, sola y abandonada, es besada por Celedonio en la catedral. Degradación total.
Temas
Hipocresía social, doble moral, tedio provinciano, religión como poder, deseo reprimido.
Comparación
Con frecuencia comparada con Madame Bovary de Flaubert.
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Respuestas modelo para examen
Respuesta modeloNivel: Bachillerato / Selectividad
Explica el triángulo formado por Ana Ozores, Fermín de Pas y Álvaro Mesía y qué representa cada personaje.
El triángulo entre Ana Ozores, Fermín de Pas y Álvaro Mesía es el eje sobre el que se construye toda la novela. Ana es una mujer inteligente y sensible, insatisfecha con su matrimonio con Víctor Quintanar, que busca desesperadamente una forma de dar sentido a su vida. Esa búsqueda la lleva a dividirse entre dos posibilidades muy distintas: la vía espiritual, representada por Fermín de Pas, y la vía del deseo y la pasión, representada por Álvaro Mesía.
Fermín de Pas, como confesor de Ana, debería limitarse a guiarla espiritualmente, pero su afecto hacia ella se contamina de un deseo posesivo que él mismo nunca reconoce del todo. Su ambición personal y su necesidad de controlar a Ana convierten la relación en algo mucho más complejo que una simple dirección religiosa. Álvaro Mesía, por su parte, representa el polo opuesto: un donjuán vanidoso que no busca el alma de Ana, sino su cuerpo y, sobre todo, el prestigio social de conquistarla.
Ana termina cediendo a Álvaro, no porque sienta por él un amor profundo, sino porque representa la posibilidad de vivir, por fin, una pasión real, frente a la frialdad calculada de Fermín. El desenlace, sin embargo, demuestra que ninguno de los dos hombres le ofrece lo que ella realmente necesitaba: Álvaro la abandona sin remordimientos y Fermín la rechaza con desprecio, dejándola completamente sola.
Respuesta modeloNivel: Bachillerato / Selectividad
¿Por qué se compara La Regenta con Madame Bovary? ¿Qué diferencias existen entre ambas novelas?
La comparación entre La Regenta y Madame Bovary, de Gustave Flaubert, es habitual porque ambas novelas comparten un planteamiento muy similar: una mujer casada, insatisfecha con un matrimonio sin pasión, que busca en el adulterio una vía de escape a una vida que siente asfixiante, y que termina, en los dos casos, en un desenlace trágico. Ambas obras pertenecen además a corrientes literarias muy próximas, el Realismo y el Naturalismo europeos de finales del siglo XIX, y comparten una mirada crítica hacia la sociedad burguesa y provinciana de su tiempo.
Sin embargo, existen diferencias importantes. Mientras que Madame Bovary se centra casi exclusivamente en la psicología de Emma, La Regenta tiene una ambición mucho más coral: retrata con enorme detalle a toda la sociedad de Vetusta, convirtiendo a la ciudad casi en un personaje más de la novela. Además, el papel de la religión es mucho más central en La Regenta, a través del personaje de Fermín de Pas, lo que añade una crítica específica al poder eclesiástico español que no tiene un equivalente tan desarrollado en la novela de Flaubert.
Por estas razones, aunque la comparación es válida y útil para situar la obra dentro de la narrativa europea del XIX, la crítica literaria considera que La Regenta tiene una complejidad y una ambición propias que la sitúan, junto a Fortunata y Jacinta de Galdós, entre las grandes novelas del Realismo español.
Haz clic en cada pregunta para ver la respuesta desarrollada.
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Errores comunes de los estudiantes
1
Presentar a Ana Ozores simplemente como «una adúltera», sin entender la crítica social que hay detrás de su caída. Reducirla a ese juicio moral es perder todo el sentido de la novela.
Corrección: explica siempre que la caída de Ana es el resultado de años de represión, tedio y falta de alternativas reales, no un simple capricho.
2
Confundir a Fermín de Pas con un personaje puramente religioso, sin ambición ni deseo personal. Su afecto hacia Ana mezcla la dirección espiritual con un deseo posesivo muy real.
Corrección: Fermín busca tanto el poder y el prestigio social como el afecto de Ana; su vocación religiosa está contaminada por intereses personales.
3
No situar la novela dentro del Realismo y el Naturalismo español, ni relacionarla con autores como Zola o Flaubert. Es un dato de contexto muy valorado en Selectividad.
Corrección: sitúa siempre la obra en el Realismo español de finales del XIX, con influencia del Naturalismo francés, y menciona la comparación habitual con Madame Bovary.
4
Ignorar el papel de Vetusta como personaje colectivo. La ciudad no es solo un escenario: representa la hipocresía y la doble moral de toda una sociedad.
Corrección: explica que Vetusta funciona casi como un personaje más, que observa, juzga y condena a Ana con la misma hipocresía que practica en privado.
5
Interpretar el final de la novela como un simple castigo moral hacia Ana por su adulterio, sin ver la crítica que Clarín hace a la sociedad que la rodea.
Corrección: el beso de Celedonio no es un castigo justo, sino la imagen final de una degradación provocada por el abandono de todos los que decían quererla o protegerla.
6
No mencionar a Doña Paula ni el trasfondo de poder eclesiástico que hay detrás de la carrera de Fermín de Pas. Es un dato que enriquece mucho el análisis del personaje.
Corrección: Doña Paula, madre de Fermín, controla y dirige la carrera de su hijo, lo que revela el interés y la ambición que se esconden tras su vocación religiosa.
7
Creer que toda la novela tiene el mismo ritmo narrativo. La Parte I cubre solo tres días con muchísimo detalle, mientras que la Parte II abarca unos tres años a un ritmo mucho más rápido.
Corrección: menciona siempre este contraste de ritmo al hablar de la estructura de la obra; es un dato muy preguntado en exámenes de Bachillerato.